Para lograr un equilibrio entre la conservación y el desarrollo, es necesario comprender cómo se interrelacionan los sistemas medioambientales, económicos y sociales en un paisaje. Esto es importante porque las decisiones que se toman en un lugar pueden tener repercusiones en cascada sobre los ecosistemas, las comunidades y la sostenibilidad a largo plazo. El SIG une estas dimensiones a través de la geografía, revelando patrones, relaciones y compensaciones para que las partes interesadas puedan tomar decisiones más informadas y transparentes sobre cómo se utiliza la tierra.