Eliminar la falta de vivienda crónica siempre que resulte posible mediante viviendas sostenibles y políticas de movilidad económica
Como se trata de una de las urgencias más generalizadas de los gobiernos locales, mitigar la falta de vivienda requiere prácticas de urbanismo innovadoras que compensen las necesidades inmediatas y a largo plazo. Los urbanistas deben aplicar las directrices normativas para evaluar y justificar los cambios que satisfarán las necesidades de las personas sin hogar. Como la vivienda asequible no basta para poner fin a esta situación, este esfuerzo incluye crear oportunidades de movilidad económica. Los urbanistas pueden utilizar SIG para influir de forma positiva en las políticas que afectan a las personas sin hogar mediante el diseño de comunidades que satisfagan las necesidades de todos.